Corrientes del idioma

Ombudsman

Salvador del Río

  • 2009-10-31 | Milenio semanal
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El idioma es como un río que toma de aquí
y de allá nuevas corrientes

—Pío Baroja

Pero, con perdón de don Pío, que no todas las corrientes son iguales. Las hay limpias y cristalinas y las hay contaminadas, turbias. Es, por ejemplo, moda en la jerga de la política usar el verbo asumir como si fuera intransitivo. Se asume algo, un cargo, una responsabilidad, o se adquiere conciencia de una realidad. Y no como lo escribe Oscar Guisoni en “Radiografía de la libertad de prensa en América Latina”, siguiendo la corriente del Cono Sur: “a los pocos meses de asumir… la mandataria argentina Cristina Kirchner envió un proyecto al parlamento para subir los impuestos a la exportación de soya”. La mandataria asumió la presidencia de Argentina y por cierto, la retractación de su iniciativa de ley constituyó un triunfo de una parte de la prensa de ese país ante la campaña promovida por los empresarios del sector agropecuario.

En semejante argentinismo incurre el ex canciller Jorge Castañeda cuando en la entrevista con Roberta Garza recuerda el propósito expreso de Felipe Calderón candidato y de su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, de fusionar todas las policías en una sola, nacional. “Igual no lo van a hacer”, comenta Castañeda. ¿Igual a qué? Adjetivo de comparación, el término igual no debe ser utilizado como expresión de duda o posibilidad. Tal vez no lo van a hacer, debió decir, y de paso asumir que para formar una policía nacional haría falta una modificación constitucional en lo que hace al pacto federal que reconoce la soberanía de los estados. Por ahí habría que empezar.

Así, las corrientes de Pío Baroja, para asumirse como válidas, no pueden ser aguas broncas que arrollen a su paso el sentido común. En el mismo artículo de Oscar Guisoni se dice que otra ley, la de medios electrónicos de comunicación, impone limitaciones a “la existencia de monopolios que controlen sectores claves del mercado”. En la conjunción de dos sustantivos el plural recae en el primero: buques tanque; en la de un sustantivo y un adjetivo, ambos se pluralizan. Ejemplo: palabras mayores.

Idioma de los corrientes

Bienvenidos los neologismos, los extranjerismos y hasta los barbarismos cuando no hay en el idioma una palabra que los sustituya. Casi todas las nuevas palabras que en reciente artículo de Reforma propone el argentino-estadunidense Andrés Oppenheimer tienen su correspondencia en castellano. ¿Por qué decir marketing en vez de mercadotécnica o mercadeo? No es necesario decir Parquear o parquearse si estacionar o estacionarse expresa en español exactamente lo que indica el anglicismo tan en boga en España.

No parking here, creyó entender Winfield Scott cuando el general Pedro María Anaya, en la batalla de Churubusco de agosto de 1847, le respondió: Si yo tuviera parque usted no estaría aquí .Y si Cuauhtémoc, el único héroe a la altura del arte, hubiera sido un corriente, al pie de la hoguera habría dicho: No manches, Cortés, ¿cuál tesoro?

Algo parecido ocurre con los sujetos, en plural, agrupados en una unidad. “Más de 50 por ciento de estas corporaciones —escribe Jorge Alejandro Medellín en ‘Policías municipales…’— cuenta (n) con menos de veinte elementos”. El sujeto es el conjunto de las corporaciones, no el 50 por ciento, de manera que ellas (las corporaciones) cuentan con menos de 20 elementos.

Una batalla ganada

En el último número de M Semanal, una sola errata: ya lo largo de la frontera, en vez de y a lo largo de la frontera. ¡Bravo!

srio28@prodigy.net.mx