CNDH
“Termina la era de Soberanes”: Raúl Plascencia
Entre sus propuestas está la reestructuración de la Comisión, el darle valor jurídico a sus investigaciones y crear “una CNDH para todos”.
Luis Raúl Plascencia Villanueva, nuevo Ombudsman nacional por votación mayoritaria de senadores en segunda vuelta y con 10 años de trabajo previo en la CNDH como visitador primero, considera necesaria una reestructuración y reingeniería de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Durante la presentación de su proyecto ante el Senado para encabezar la CNDH, Plascencia rechazó ser el candidato del Ombudsman nacional, José Luis Soberanes y, días después, en entrevista radiofónica con Loret de Mola, lo reafirmó: “De ninguna manera, termina la era de José Luis Soberanes el día 16 de noviembre y el 17 entra un presidente que soy yo, con un plan de trabajo consciente de grandes líneas, con una Comisión Nacional muy cercana a la sociedad y que trabaje muy de la mano con los organismos de la sociedad civil”.
Sus propuestas son que se otorgue valor jurídico a las investigaciones de la CNDH y que el Congreso sea el contrapeso real ante los abusos. A él le ha correspondido investigar casos de resonancia nacional e internacional, como los desaparecidos en la llamada Guerra Sucia en México —el caso de Rosendo Radilla Pacheco aún se litiga en la Corte Interamericana de Derechos Humanos—, además de las investigaciones sobre los feminicidios en Ciudad Juárez, la detención de los alcaldes de Michoacán acusados de tener vínculos con el narcotráfico, la tragedia en la Guardería ABC, en Sonora, y las denuncias de abusos del Ejército y la Procuraduría General de la República (PGR) en sus acciones contra la delincuencia, entre otros.
Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de Baja California, Plascencia Villanueva propuso en su Plan de Trabajo “Los Derechos Humanos, un compromiso de todos”, que los servidores públicos sean llamados a comparecer en caso de no hacer caso a las recomendaciones o cuando entorpezcan las indagatorias de su personal. También planteó la importancia de dar valor jurídico a las investigaciones de la CNDH, cuyo personal especializado ya efectuó testimoniales, periciales y análisis jurídico, con el fin de que la autoridad ministerial utilice esa información, que ya consumió recursos, en sus indagatorias y resoluciones. Esto implicaría dar seguimiento a las investigaciones que realiza el Ministerio Público ante el alto índice de impunidad que existe en el país porque los casos no son investigados; según el documento, alrededor de 98 por ciento de las averiguaciones previas se van al archivo y lo que se requiere es multiplicar la función de la CNDH con la ayuda de la sociedad civil y los organismos públicos de derechos humanos de todo el país.
Para el actual primer visitador de la CNDH, las víctimas del delito que son doblemente victimizadas, así como su familia, deben contar con una atención especial, además de dar prioridad también a las víctimas del secuestro. “Es necesario brindarles apoyo, orientación, atención médica y psicológica y, lo principal: verificar que en verdad se haga justicia”. Otros temas que desde su perspectiva requieren mayor atención son los relativos a los grupos vulnerables: mujeres, niños, indígenas, pacientes con VIH y las instituciones de salud.
Raúl Plascencia Villanueva es maestro y doctor en derecho por la Facultad de Derecho de la UNAM. Es profesor de Teoría del Delito y delitos en particular e investigador de tiempo completo del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. A la fecha se desempeña como investigador del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, es miembro de número de la Academia Mexicana de Ciencias Penales y Primer Visitador General de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a la que ingresó en 1999 como segundo visitador general, cargo que ostentó por cinco años.
Es autor de cuatro libros: La jurisprudencia en México (McGraw Hill, 1997), Teoría del delito (UNAM, 1998), Los delitos contra el orden económico y La responsabilidad penal de la persona jurídica (Porrúa, 1999. También es profesor Honoris Causa por la Universidad de Lomas de Zamora, Argentina, y miembro de la Association Internationale de Droit Pénal, Francia.
Su candidatura fue apoyada por 29 de los 32 integrantes de la Federación Nacional de Organismos Públicos (Ombudsman estatales), por Isabel Wallace y por 500 organizaciones más, entre éstas el Instituto Mexicano de Doctrina Social (Imdosoc) y por el Comité Nacional Provida.
LOS OTROS
Los otros finalistas en la terna para ocupar la presidencia de la CNDH fueron Luis Raúl González Pérez, el candidato que más tiempo había trabajado en la CNDH en cargos de primer nivel: director general Administrativo (julio 1990-noviembre 1991), secretario técnico del Consejo (noviembre 1991-octubre 1992), segundo visitador general (octubre 1992-mayo 1994), primer visitador general (enero 1995-agosto 1996), director general de Asuntos Indígenas en la Cuarta Visitaduría General (junio 2001-diciembre 2004); director general del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos en la Quinta Visitaduría General (enero 2005-febrero 2008). González había trabajado con todos los ex Ombudsman del país como Jorge Carpizo, Jorge Madrazo y casi siete años con José Luis Soberanes. Fue el fiscal especial para el caso Colosio de la PGR en tiempos del PRI. A él se le atribuía contar con una mayor experiencia para renovar la CNDH porque ayudó a elaborar los estatutos. González Pérez regresará a su cargo de abogado de la UNAM, del que solicitó permiso para contender por la presidencia de la CNDH.
Emilio Álvarez Icaza fue el único candidato de los finalistas con experiencia en organizaciones civiles. Ha sido miembro y director del Centro Nacional de Comunicación Social AC de 1990 a 1999, Consejero Ciudadano del Instituto Electoral del DF de enero de 1999 a septiembre de 2001 y presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito federal de octubre de 2001 a septiembre de 2009, desde donde evaluó el caso New’s Divine y los linchamientos de Tláhuac. Después de que los votos de los senadores no le favorecieran, anunció que creará una organización para supervisar la labor de la CNDH.



