Imágenes
TONY MANERO
Extracto de la existencia inútil de un don nadie, Tony Manero (2008) es un filme chileno dirigido por Pablo Larraín, pieza ganadora en los festivales de Turín y La Habana, entre otros encuentros cinematográficos. De naturalismo descarnado y desencantado, esta cinta ubica su anécdota en 1978, durante el apogeo de Fiebre de Sábado por la Noche (1977), que en Chile transcurrió empatado con la dictadura de Pinochet.
Siendo este último un elemento fantasma recurrente en la memoria chilena, Larraín evita la tentación de acentuarlo por encima de la trama y, acertadamente, lo coloca como mero fondo incidental. La dictadura es ajena a Raúl Peralta (Alfredo Castro), obsesionado por la película y el personaje de Tony Manero —interpretado por John Travolta—, cuyo baile se esmera en emular con amarga grisura.
Buscavidas cuya realidad fragmentaria es la del día a día —subrayada con una edición entrecortada y encuadres a veces fuera de foco— a Raúl la dictadura le es indiferente, ya que con o sin Pinochet su vida es igual de miserable. Su percepción de las cosas gira alrededor de construir un piso de cristal iluminado sobre el cual bailar y un traje blanco, para participar así en un concurso televisivo y mostrar que él es el mejor Tony Manero. Su delirante conducta lo lleva a cometer actos impulsivos, entre los cuales el homicidio no es excepcional.



