Mauricio Fernández : “No sé de cuál fumaron para sacar esas conclusiones”
El controvertido candidato panista a una de las alcaldías más importantes de Nuevo León responde a las acusaciones de mantener nexos con los hermanos Beltrán Leyva y afirma que la delincuencia organizada “está metida en todo”.
MONTERREY.- San Pedro Garza García es el municipio con el mayor ingreso per cápita del país y asiento de corporaciones mexicanas multinacionales, y es un secreto a voces que desde hace años se han asentado ahí importantes capos de la droga en su encarnizada guerra por el control territorial.
Mauricio Fernández suele estar en el ojo del huracán. Candidato de Acción Nacional a la alcaldía de San Pedro, hace seis años contendió contra el actual mandatario José Natividad González Parás por la gubernatura de Nuevo León. Sus opiniones favorables a la legalización de la marihuana causaron revuelo, y fueron utilizadas en su contra por sus contrincantes del momento.
Recientemente un medio electrónico hizo pública una grabación en la que se oye hablar en una reunión privada a Fernández Garza de la presencia en esa comunidad de familiares de los hermanos Beltrán Leyva. The New York Times, The Washington Post, El País, la BBC de Londres, Univision, USA Today y The Miami Herald difundieron en su momento las grabaciones. De éstas se desprendieron tres querellas: una averiguación previa de la PGR contra el panista, una demanda interpuesta por Juan Carlos Pérez Góngora, rival electoral de Fernández, por supuestos vínculos con el narco, y otra del propio Fernández Garza contra los responsables de la revista electrónica Reporte Índigo.
Mauricio, quien ya fue alcalde de San Pedro en 1967, habla al respecto con MILENIO Semanal.
SR: ¿Cómo ves el fuego cruzado en relación al tema del narcotráfico?
MF: La verdad estoy convencido de que las guerras sucias no funcionan y son muy desagradables. La gente se harta de estar en esas discusiones. Las mediciones que tengo son un par de puntos a favor.
SR: ¿Es cierto que los habitantes de San Pedro, comparados con otros municipios de Nuevo León y del país, están en paz porque aquí viven importantes jerarcas del narco?
MF: Es probable que una situación de paz provoque que delincuentes o gente del crimen organizado quieran vivir acá, lo cual no les da ninguna impunidad. El hecho de que esa gente sea buena o mala y busque sitios con estas cualidades para sus familias lo entiendo, no tengo por qué asustarme, son realidades, no suposiciones. Tengo amigos cuyos hijos e hijas han convivido con los hijos de capos, no sabían que eran narcos. Cuando aparecen en los noticieros es cuando se dan cuenta: “mira, ese venía a mi casa”, “oye, la hija de fulano de tal salió con él”. Es algo que hemos vivido por muchísimos años en San Pedro. Fue en 2007 cuando los cárteles se vinieron a la zona metropolitana de Monterrey. Como en muchas partes del país, ellos toman las decisiones, no le preguntan a nadie. Sucede en otros estados, se sabe cuáles cárteles manejan qué estados de la República o qué ciudades, no hay ninguna novedad.
SR: Y no necesariamente tienen que camuflajearse entre los empresarios…
MF:Obviamente tienen su posición de encubrimiento. Te lo puedo decir, por lo menos respecto a lo que se sabe en las escuelas, tengo muchos años oyendo a personas comentar: “Dios, mío, aprehendieron a fulano de tal, a quien yo veo”. Me contó un amigo que Héctor Huerta Ríos, La Burra, lugarteniente de los Beltrán Leyva, iba a los eventos del colegio de sus hijos, hacían tours para recoger a los niños, le tocaba una semana a él y otra semana a La Burra: “llegaba por mi hija y yo llegaba por la de él”.
Después se dieron cuenta de quién se trataba.
SR: ¿No le causaba sorpresa el contacto con personas que luego fueron aprehendidas o que aparecieron muertas?
MF: Yo nunca lo tuve. Estoy hablando de amigos míos. Personalmente nunca los he tenido. Pero sí te digo de amigos íntimos que vivieron esas situaciones en el colegio de sus hijas, específicamente con las hijas de La Burra. Es algo que se da muchísimo.
SR: ¿Pactaste con los Beltrán Leyva?
MF:Tan tonto es lo que salió que si lees por lo menos la parte de la nota que me grabaron, hay una pregunta específica que me hacen. Yo digo que no se puede pactar con ellos, ni puedes negociar ni arreglar nada. Es increíble que si en el mismo texto estoy diciendo que no es pactable o no puedes pactar, que la conclusión sea que pacté. Es una información tergiversada, una información que yo dije, pero en otro contexto. Lo he dicho y lo reitero, por eso reté a Juan Carlos Ruiz (dirigent del PAN en Nuevo León) en el polígrafo, por eso acusé al medio penalmente, por difamación, porque yo ni los conozco (a los Beltrán), ni por azares del destino. En mi vida he conocido un narco de ningún tipo. Estoy hablando de información que tengo de inteligencia militar, de amigos que son jefes de seguridad de corporativos grandes. Yo organicé el primer foro mundial en Nuevo León sobre delincuencia organizada y narcotráfico.
SR: ¿A qué atribuye el crecimiento la delincuencia organizada en Nuevo León?
MF:Siento que es un problema nacional, no de Nuevo León. Creo que el modelo mexicano, independientemente del esfuerzo que está haciendo el Presidente, no es suficiente; tenemos que invertir los modelos donde los ciudadanos podamos participar, denunciar. Nuestra cultura es la del mexicano sumiso. Tenemos miles de años con gobiernos autoritarios, desde la época prehispánica hasta hace muy poco. Los gobiernos priistas tenían el control del Ejecutivo y del Legislativo. Absoluto poder. Eso te lleva a tener un pueblo sumiso, por eso se tiene la visión de que venga papá o mamá Calderón a arreglar las cosas, así no se puede. El país se deteriora porque estamos en la esperanza de la acción sumisa, paternalista y maternalista, de que la Presidencia de la República nos resuelva todos estos líos. Uno de los planteamientos que hago es el de una nueva visión de cómo atender el tema de la delincuencia organizada a nivel nacional. Que el ciudadano haga todo lo que pueda, lo que no pueda que lo haga el ayuntamiento, y así sucesivamente hasta la federación; de abajo para arriba, no de arriba para abajo.
SR: ¿Se requiere más participación y a la vez mayor seguridad para el ciudadano?
MF:Mucha gente no denuncia porque no confía en la denuncia, ni en los policías, no confía en los gobiernos. Es una espiral negativa decadente; cada vez peor. Mi lema en la campaña hace seis años fue “por un Nuevo León seguro”, nadie lo entendió, y estamos peor ahora. La gente que se dedica a delinquir abre cada vez nuevos negocios, lo que hace más complejo el problema. Ya no nada más es droga, estamos hablando de prostitución, de pornografía infantil, de tráfico de armas, de derechos intelectuales, de piratería, trafico de órganos humanos, derechos de piso, derechos por trabajar, participación en los negocios. Se están metiendo en todo. A nivel mundial el crimen organizado está avanzando en todos los ámbitos. Se estima que hoy por hoy manejan el producto interno bruto mundial.
SR: ¿Quién no hizo bien su tarea? ¿Los gobernantes estatales y municipales? ¿O estamos hablando de un crecimiento natural de los grupos de delincuentes?
MF: Hay que entender dónde estamos parados, porque si nada más tienes facultades federales y sobre esas bases quieres ver el modelo, hay que replantearlo. Parte del ataque del crimen organizado consiste en contaminar las policías municipales, y si el gobernador no tiene facultades, sólo la Federación, pues estás en la posición más incómoda del mundo. Por un lado tienes a la Federación con todas las facultades y por otro a la policía contaminada o a los alcaldes, ¿qué haces? No se pueden ofrecer resultados sobre tesis imposibles.
¿Cómo solucionar un problema si ni siquiera dan la oportunidad de participar y corregirlo? Creo que estamos mal en el poder. Tendremos que buscar un modelo de inclusión ciudadana. Por decir, muchos del crimen organizado se manejan a través del servicio doméstico... los que rentan casas; la gente del crimen organizado no compra, renta. Dame una lista de todos los que rentan, de los taxis... para eso se necesita participación ciudadana.
SR: ¿Son posibles las acciones coordinadas para devolverle la seguridad a Nuevo León?
MF: El engrane con el gobernador va a ser crucial porque la parte jerárquica con él tiene bastante participación, tal vez no facultades, porque no las tiene. Yo sí voy a hacer diabluras, vistas en el buen sentido de la palabra. Tengo un grupo de inteligencia. Voy a tener relaciones directas con la Federación. Hay dos militares que se han entrevistado conmigo, de altísimo nivel. Son dos generales diplomados del Estado Mayor Presidencial y los dos podrían ser secretarios de Seguridad en este país. secretarios de la Defensa Nacional. Uno de ellos será, muy probable, el próximo secretario de Seguridad de San Pedro. Eso me traerá muy buena relación con el grupo que más respeto en este país, que es el Ejército. Voy a aprovechar el apoyo del gobernador en turno.
SR: Ante una situación como ésta, ya en el terreno electoral, todo mundo trata de llevar agua a su molino, ¿no?
MF: Todo está medio revuelto en este caldo. Tatiana Clouthier (candidata del PT a la alcaldía de San Pedro) es consejera de ese medio (Reporte Índigo); Peréz Góngora (candidato del PRI), jefe de imagen del mismo medio, me fue a pedir dinero. Ellos están peleando sillas, yo peleo un plan junto con los ciudadanos. Para mí sí es importante la cantidad de votos, ellos estarían encantados con ganar un voto para estar sentadotes en una silla, cobrando su sueldito.
SR: ¿La guerra sucia alienta al abstencionismo?
MF: Cada vez nos desviamos más. Se tratan de sacarse trapitos que son falsos, si no creo en los trapitos reales, menos en los falsos. Yo no me tengo miedo a como soy como Mauricio, menos si me inventan cosas, no le tengo miedo a mi propia realidad. Siempre me ha gustado hablar así. Me divierto más que preocuparme. Que me hiciera exámenes antidoping, pues me los hice por prudencia cuando me registré. Un vicioso no puede hacerse cada mes un examen por la frecuencia en el consumo.
SR: ¿Has recibido amenazas a raíz de lo que denominas “guerra sucia”?
MF: No, para nada. No recuerdo haber recibido amenazas de nadie.
SR: ¿Sientes que tu seguridad está en riesgo?
MF: Ese es un tema muy complejo. Cada vez oigo más rumores de que están pidiendo lana aquí, allá, me pidieron dinero a mí… Ya no sé si se dedican al periodismo o al chantaje. Es un tema que pone en riesgo a mi familia, a un servidor. Es nefasto y criticable que alguien dé publicidad a su medio a costa una difamación. Soy un defensor de la libertad de expresión. Estando en un cargo público, todo mundo tiene derecho a criticarte, de alabarte o de pensar diferente.
SR: ¿Eres amigo del gobernador de Nuevo León?
MF: Llevamos una amistad que tiene más de 30 años. Curiosamente una vez en su casa, no me acuerdo cuantos años tenía, hice el comentario: “ya nos toca competir por la gubernatura”, (risas).
SR: ¿En una escala del uno al 10 qué calificación le darías a su gestión?
MF: Yo no opino, por una sencilla razón, cuando compites, si le pones muy bajo, te dicen, por asustado y amargado, si le pones muy alto, palero y cuanta cosa. A mí no me toca, porque simplemente nos tocó competir a los dos y para eso hay todo un pueblo que lo evaluará. Yo prefiero ese juicio de toda la población de Nuevo León y reservo la mía.
SR: ¿Qué dice tu partido respecto a la polémica con Índigo? ¿Te sientes respaldado por el PAN?
MF: Estoy totalmente respaldado, en la parte estatal y en la federal. El propio Germán me dijo que simplemente aclarara si había algo de fondo que fuera cierto o no.
SR: Respecto a la demanda que presentaste…
MF: Fue por difamación, seguro saldrá positiva. Van a tener que entregar todo el audio del evento para comprobarlo. Quién sabe de cuál se fumaría Ramón Alberto Garza para sacar esas conclusiones.
No me arrepiento de lo que he dicho, tengo la conciencia tranquila y lo hice en la visión de hacer el esfuerzo de consultar una temática para que la gente participe.
SR: ¿Te consideras una pieza incómoda para el PAN?
MF:Tengo 43 años con el PAN. Me considero de las partes liberales del partido. Tengo muchos amigos en el PRI, PRD, soy muy abierto.
SR: ¿Considera aún que a Germán Martínez le queda grande el saco de la dirigencia nacional de su partido?
MF: Después del resultado de julio tengo que aclarar muchas cosas. Considero que hay errores desde la designación de Fernando (Elizondo), eso lo hice público. Las designaciones no te ayudan a que la gente salga a votar. San Pedro tiene varias cualidades que me encantan: voy a probar mi tesis de que aquí se verán votos diferenciados. Los cacareos de las candidaturas ciudadanas en San Pedro son hacia el ciudadano, no hacia partidos políticos. El 70 por ciento de los ciudadanos vota por la persona no por el partido. La votación por diputado local, federal y alcalde va a ser muy diferente. Respecto al proceso con Álida Bonifaz, lo que viví me fortaleció. Siento que eso le faltó a Fernando para fortalecerlo.



